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Crêpes
Suzette (continuación)
Historia
La
historia más difundida sobre el origen de la crêpe suzette
cuenta que Eduardo cuando aún era Príncipe de Gales,
frecuentemente pasaba el invierno en la Costa Azul francesa, en
Montecarlo, un día en compañía de un grupo de personas fueron
a comer. Mientras el maitre preparaba las crêpes para el
postre, se derramó e incendió por descuido el licor de
mandarina que había cerca. El asustado maitre probó el
resultado y tenía buen sabor, por lo que animosamente, las
sirvió dobladas dos veces y las presentó como nueva creación;
el Príncipe de Gales quedó entusiasmado y aunque el maitre las
bautizó como "Crêpe Princesse", el príncipe
decidió que se llamaran en honor de la niña de uno de los
acompañantes, cuyo nombre era Suzette.
Otra
historia tambien difundida y aceptada sobre el origen de la
crêpe Suzette, la discrepancia radica en quién fue el maitre
que se equivocó y dio origen a tan famoso plato. El chef del
multimillonario Rockefeller en los Estados Unidos, Henri
Charpentier, se atribuyó ser el maitre que se equivoco y creó
accidentalmente la crêpe Suzette en 1896; esto ha sido refutado
por muchos, inclusive la respetable publicación "Larousse
Gastronomique" da serias dudas a la autoría de
Charpentier, alegando que para esa fecha Charpentier no tenía
la edad suficiente (oara aquella época tendría 16 años) como
para ser el jefe de la brigada de mesoneros que sirvió al
príncipe, lo que sí es un hecho cierto fue que él introdujo
en los Estados Unidos la moda por la crépe Suzette.
Es
increíblemente notable que Charpentier defiende su autoría de
la crêpe Suzette ya desde la primera página de su libro
"Life à La Henri - Being The Memories of Henri
Charpentier" publicado originalmente en 1934 por Simon
& Schuster, Inc. y republicado en 2001 por The Modern
Library, él dice allí que desde los 10 años trabajaba en el
Hotel Cap Martin, lugar aparentemente preferido por la nobleza
europea "más que sus palacios", según palabras de
Charpentier (p. 3, ibid.).
No
es prudente afirmar que Charpentier tiene la paternidad de la
crêpe Suzette solo porque él lo haya dicho, y aunque nadie lo
haya desmentido, hay razones que aportan peso contra la tesis de
Charpentier, dos de ellas son:
Auguste
Escoffier es el primero en referirse a la receta (pero tampoco
se le atribuye la creación) en sus libros y no hace mención de
su creador, él usaba jugo de mandarina y Curaçao para aderezar
la mezcla de crêpe y mantequilla derretida y azúcar (a la que
se agrega el ceste de mandarina)
Léon
Daudet, en el París vécu (1929), habla de las crêpes llamadas
Suzette que alrededor de 1898 era una de las especialidades del
Restaurante de Marie (famoso por su oeufs Toupinei y su
entrecóte bordelaise), la diferencia es que eran hechas con
jamón y sazonadas con brandy "Lo que las mejoraba
grandemente” (p.1039, Larousse Gastronomique, en inglés,
1988).
Otro
agravante sería que no existe ninguna confirmación o
desmentido por parte del rey Eduardo VII, cuyo silencio parece
cómplice ante la incertidumbre.
Hay
pocas pruebas para refutar o no el testimonio del chef
Charpentier y mientras no se aporten más claves, el
interrogante sobre el origen de las crêpes Suzette no será
aclarado.
Tomado
de Free Wikipedia |